besos

Sin lugar a dudas, el beso es la máxima expresión de la pasión, del placer y de la personalidad de de cada uno. Es un acto cotidiano que forma parte de nuestras vidas. Pero, ¿alguna vez  has pensado sobre lo que hay  detrás de cada beso? ¡Es increíble! Te vas a sorprender.

 Datos curiosos de los besos.

Hay muchas formas de besar, cada beso es diferente, y cada uno tiene una historia y un motivo distintos, se pueden dar besos de amistad, de amor, de cariño, besos en la cara, en la frente, en la boca, besos apasionados….. y así un sin fin de besos vamos a ver cuanto de curiosos son nuestros besos.

– Con un beso en la mejilla activamos 2 músculos, 2 músculos está bien, pero si te digo que en un beso con lengua son 34 los músculos que intervienen, ¡cuanto músculo!

– Para todos aquellos que sois perezosos para hacer deporte ¡a dar besos todo el día!, durante 10 minutos de beso podríamos quemar hasta 150 calorías.

– El beso como no, también tiene su record guinness. El beso mas largo del mundo lo protagonizaron una pareja tailandesa con una duración de  58 horas, 35 minutos y 58 segundos. ¡Que barbaridad! y las agujetas que tendrían después, con tanto músculo de por medio.

El 75% de las personas inclinan la cabeza hacia la derecha al besar, y ahora que lo pienso, yo estoy entre ese 75% ¿y tu?

besitos – Con cada beso liberamos adrenalina, endorfinas y oxitocina en la sangre, lo que provoca el aumento el ritmo cardíaco del cuerpo. A su vez, combate la depresión y el mal humor.

– Según el investigador alemán Arthur Szabo, todas aquellas parejas que se besan antes de irse a trabajar ganan un 25% de dinero más y aumentan su esperanza de vida en cinco años. ¿El motivo? Porque inician el día con una actitud más positiva. En lo de ganar mas dinero no se si estoy de acuerdo con mi amigo Arthur.

– Las personas podemos pasarnos hasta dos semanas de nuestra vida besando. Concretamente, hablamos de una media de 336 horas, me parece poco.

– ¿Por qué cerramos los ojos durante el transcurso de un beso?, porque nuestro cerebro así nos lo pide al dilatarse enormemente las pupilas. También lo hacemos porque nuestros ojos no pueden enfocar nada tan cercano como un rostro humano a escasos milímetros, así que de esta forma evitamos mirar una mancha borrosa frente a nosotros.

El primer beso en una película se capturó en 1896 y lo protagonizaron John C. Rise y May Irwin en el largometraje llamado El beso.

– El deseo de besar ya tiene un nombre científico: filemamanía. Otro palabrejo mas para aprendernos.

– Con lo bonito que es besarse, pues es ilegal en algunas ciudades de Estados Unidos, ¡increible!

– Según la ciencia que estudia los besos, conocida como filematología, el contacto boca a boca hace que nos pasemos información esencial para saber si hemos elegido correctamente a nuestra pareja enviando señales químicas que fomentan las relaciones a largo plazo. Las feromonas son las hormonas encargadas de transmitir esa información y su fin es la procreación. Que curioso ¿verdad?

Transmisión de bacterias.

Besar no va a ser siempre estupendo, y es que en un beso apasionado con lengua de por medio transmitimos 80 millones de bacterias y sucede en tan solo 10 segundos. En el cuerpo humano pueden vivir 100 billones de bacterias, que juntas pesarían unos 1,5 kilogramos. Organizadas por especies, superan las 2 000 y aunque la mayoría se encuentran en el estómago e intestinos, la mayor diversidad se da en la cavidad oral. Hasta 700 especies viven en la boca.

bacteriasLos científicos holandeses tomaron muestras de bacterias de la lengua y la saliva de las 21 parejas para determinar cuánto influyen lo besos en  la propagación de microorganismos de los amantes y encontraron que, entre aquellas que se daban nueve besos cada día, la microbiota salival se volvía similar.

Un miembro de cada una de las parejas tomó una bebida probiótica que contiene variedades específicas de bacterias, incluyendo el Lactobacillus y la Bifidobacteria.

Después de un beso íntimo, los investigadores encontraron que la cantidad de bacterias probióticas en la saliva del receptor se triplicaron y calcularon que se transfirieron un total de 80 millones de microorganismos durante diez segundos.

Pero mientras que las propiedades de las bacterias en la saliva parecían cambiar rápidamente en respuesta a un beso, las de la lengua permanecían más estables.

Remco Kort, quien dirigió la investigación, dijo: «El beso es un gran ejemplo de la exposición a un número gigantesco de bacterias en un corto tiempo».

Y este fue el estudio realizado, estoy segura que ahora tienes menos ganas de dar un beso que cuando empezaste a leer este post, esta claro que todo lo bueno siempre tiene un pero.

¡¡Ser felices y a darse muchos besos!!