Cuando visitamos al dentista hay una pregunta muy común, ¿Toma usted algún medicamento? y es que los medicamentos influyen sobre el estado de nuestra boca y mucho.

En los prospectos de los medicamentos nos cuentan los efectos secundarios que puede tener sobre nuestro organismo. Pero ese papelito tan bien doblado que encontramos en las cajas de los medicamentos en la mayoría de los casos no nos cuenta los efectos negativos que podemos observar en nuestra boca.

¡No os preocupéis que yo os cuento todo!

Sequedad bucal o xerostomía

Antihistamínicos (alergia y asma), antihipertensivos (tensión arterial), descongestionantes, diuréticos, antidepresivos, relajantes musculares, inhaladores para el asma, diuréticos, analgésicos narcóticos.

Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), más de 500 medicamentos de este tipo provocan sequedad bucal, el el efecto secundario oral mas común entre todos los medicamentos.

Caries dental

Antiácidos (indigestión), jarabes, caramelos para la tos, vitaminas, tabletas antiácidas, inhaladores.

Como consecuencia de la medicación, los asmáticos producen menos saliva y de peor calidad (pH más bajo), por lo que se incrementa la incidencia de caries. Para paliarlo es aconsejable enjuagarnos la boca y cepillárla después de cada comida.

El resto de estos medicamentos contienen altas cantidades de azúcares para mejorar su sabor que pueden adherirse a nuestro esmalte y propiciar caries. Es aconsejable cepillarse los dientes después de tomarlos.

Osteonecrosis mandibular

Bifosfonatos (osteoporosis).

Algunas mujeres con osteoporosis toman unos medicamentos llamados bifosfonatos, que evitan la reabsorción del hueso y sus consiguientes fracturas. Sin embargo, en los últimos años se los ha relacionado con la osteonecrosis mandibular (deterioro del hueso causado por la falta de flujo de sangre) después de una extracción dental o de la colocación de un implante.

A pesar de que la incidencia de osteonecrosis en pacientes tratados con bifosfonatos es baja, sus consecuencias son graves. Por tanto, es recomendable que, antes de comenzar el tratamiento con bifosfonatos, acudamos al dentista para solucionar todos los problemas bucodentales existentes y, así, evitar intervenciones invasivas posteriores.

Inflamación de encías.

Anticonceptivos.

Los anticonceptivos están compuestos por hormonas sintéticas que se asocian a un aumento de la inflamación de las encías, similar a la que ocurre durante el embarazo.

Aunque es menos intensa, puede mantenerse durante periodos de tiempo más prolongados, por lo que puede provocar daños irreversibles en los tejidos que rodean y sujetan los dientes.

Pese a que en la actualidad se han reducido significativamente las dosis hormonales de los anticonceptivos orales, es recomendable que las mujeres que los tomen acudan al dentista para controlar sus encías, ya que de este modo podrán prevenir la inflamación de la encía de una manera eficaz y sin consecuencias.

Sangrado.

Antiinflamatorios, corticoides y anticoagulantes, aspirinas, antiácidos que contengan aluminio, medicamentos para enfermedades cardíacas.

Todos estos medicamentos pueden provocar que su encía sangre mas de lo que acostumbra. Hay que tener especial cuidado al realizar ciertos tipos de tratamientos odontológicos cuando se toman anticoagulantes, ya que en una extracción o intervención quirúrgica puede ser difícil controlar el sangrado.

Crecimiento descontrolado de la encía.

Anticonvulsivos (epilepsia), medicamentos inmunosupresores (tomados después de un trasplante de órganos), bloqueadores de los canales de calcio (usados para tratar la hipertensión, migrañas y el síndrome de Raynaud).

Especialmente los anticonvulsivos contienen fenitoína, que disminuye la actividad eléctrica anormal del CRECIMIENTO ANORMAL DE LA ENCÍAcerebro, por lo que suele utilizarse en casos de epilepsia.

Su efecto adverso más conocido es la hiperplasia gingival: crecimiento descontrolado de la encía, sobre todo de la interdental, este crecimiento anormal de la encía va acompañado de dolor al masticar, trastornos en el habla, sangrado de la encía, alteraciones periodontales, maloclusión, problemas estéticos…

Alteración del sentido del gusto.

Antibióticos, parches de nicotina y reguladores de presión arterial.

Estos medicamentos pueden alterar el sentido del gusto, disminuyéndolo o dejándonos un sabor metálico en la boca.

Úlceras o yagas en la boca.

Aspirina, ibuprofeno, beta bloqueadores  (se usan para prevenir ataques cardíacos y para tratar la hipertensión) nicorandil (se usa para tratar dolores de pecho) penicilina, medicamentos para quimioterapia, inhaladores.

Las personas con problemas respiratorios suelen usar inhaladores, que administran un medicamento a YAGAStravés de la boca. Este gesto puede provocarnos una infección por hongos denominada candidiasis oral.

Estas dolorosas lastimaduras aparecen generalmente en la parte interna de las mejillas.

Manchas en los dientes.

Antihistamínicos, medicamentos antipsicóticos, medicamentos para la hipertensión, tetraciclina y doxiciclina (antibióticos), enjuagues bucales antisépticos que contengan clorhexidina o cloruro de cetilpiridinio.

Los medicamentos que ocasionan manchas mas significativas son las tetraciclínas.

Es un medicamento que se utiliza para tratar aquellas enfermedades inducidas por bacterias, incluyendoMANCHAS POR TETRACICLINAS la neumonía y otras infecciones en las vías respiratorias. También se emplea para tratar el acné y otras infecciones en la piel, en los genitales y en el sistema urinario.

Cuando la tetraciclína es usada durante el embarazo o en los bebés o niños de más de 8 años, puede alterar el color de los dientes de forma permanente.

Las manchas resultantes suelen ser de color amarillento, marrón oscuro o gris.

 

Como veis son muchos los efectos secundarios que pueden ocasionar los medicamentos a nuestra boca. Por eso tenemos que observar bien nuestra cavidad oral siempre y si encontramos algo raro debemos visitar inmediatamente a nuestro dentista, él te dará pautas para contrarrestar los efectos de los medicamentos.